domingo, 23 de enero de 2011

EL ENTIERRO DE DALÍ

Jamás olvidaré aquel entierro,
donde había tanto arte:
Artista era el sepulturero,
con arte loraban las campanas,
y con arte brotaban las lágrimas
en su Figueres amada...
Todo el arte del mundo
alli se dió la mano
para despedir a Dalí.

Se ha ido al cielo,
pero nos dejó su recuerdo;
y,las antenas de su bigote,
siguen captando la crítica
de esta perversa vida,
con impresionante realidad
y escandalosa fantasía.

Tú Dali te fuiste por el universo
hacia la oscura eternidad
en el paraiso de los muertos,
donde están escuchando
tu emocionada palabra,
y contemplando la belleza
de todo el arte que dejaste
sembrado por la tierra...
todo está representado
en tu Museo de Figueras.

jueves, 20 de enero de 2011

EL VALOR DIVINO DE LAS COSAS HUMANAS

Toda mi vida yo anduve,
en busca del valor divino
de las cosas humanas.
Así titulé el libro
que en San Gil escribí,
y si alguien quiere mirarlo,
que vaya a mi pueblo de Casayo,
o al Monasterio de Osera
donde santamente se encuentra.

Cuando ya no tenga voz
mi humana garganta,
podeis escuchar mi palabra
al leer todos mis libros,
ellos serán los que hablarán
sobre lo que siente mi alma.

Al leer lo que yo escribo
en las páginas de mis libros
con esta letra tan clara,
escuchareis lo que yo
a todos quiero decir,
sobre lo que he sentido
en mi paso por la vida,
y de lo que yo fui testigo.

No quiero que cuando me muera,
adorneis el muerto cuerpo
con flores que fueron cortadas;
porque mi cuerpo es materia
y sólo es eterna mi alma.

Que nadie llore por mi,
ni diga dolorosas palabras;
porque esto que aquí veis,
en la gloria no vale nada.

Si quereis saber lo que soy,
os lo diré desde el silencio
cuando leais mis versos,
ellos os irán diciendo
todo lo que yo fui,
y el fervor que sentí
por el Glorioso San Gil.

El que quiera encontrarme,
que vaya a buscarme
allá en la eternidad,
siguiendo el camino
de la páginas de mi libro:
EL VALOR DIVINO DE LAS COSAS HUMANAS,
él transformará vuestras almas,
en fervorosas ilusiones
para dar gracias a Dios,
que es quien os ayudará
a alcanzar la salvación.

Anselmo Prada León

EN MI VIEJO CORAZÓN

En mi viejo corazón,
tengo una ilusión apagada,
y no comprendo la razón
que complica esta vida
con todo lo que ama
y no me deja ser feliz,
si todo lo que tengo
me ha sido prestado,
y sé que lo tengo que devovolver
cuando tenga que volver a nacer.

Voy caminando por el mundo,
recorriendo un largo camino;
voy por un sendero sin final
tratando de alcanzar mi destino,
todo es tan hermoso y tan real,
que con el aliento divino
puedo vislumbrar el infinito.

En esta complicada vida,
todo es malvada mentira
que despierta los delirios
de lo que no ha existido;
formando una feroz guerra,
entre todo lo que es
y todo lo que se espera,
cuando el alma y la palabra
alcanzan la esperanza
en la vida que se acaba.

HE LLEGADO A LA VEJEZ

He llegado a la vejez
teniendo siempre presente
que la juventud de la vida,
se asoma al balcón de los años,
para ver llegar el futuro
de la mano del presente,
que van subiendo los peldaños
de la escalera de la gloria.

Voy gozando por el tiempo
que envuelve mi vieja historia,
acariciando mi cuerpo
con mi juvenil memoria,
que tanto goza escribiendo
sobre la eterna verdad,
de que no todo se acaba,
con los años y con la edad.

En mi vejez madura,
el reloj no se detiene,
porque la espernza viene
a descubrir el fervor
que llevo en el corazón,
y a confortar las dudas
que tengo acerca de Dios.

¡QUÉ VELOCES PASAN!

¡Qué veloces pasan
los dias de m vida!
Son como gaviotas
que por la ploaya caminan.

Con las tristezas y las penas
que mi cuerpo aguanta,
hace que mi larga espera
sea un concierto de alabanza.

Hay tremendos dolores
en las noches tan largas,
que se hacen interminables
cuando la salud me falla.

¡Cuántos dolores!
¡Cuántas lágrimas!
¡Cuántos perdidos amores
la vejez aguanta...!

Las arrugas olvidadas,
las deshojadas canas
que cubren la vida
con amargas esperanzas.

Las alegrías soñadas
que tan pronto pasan,
mientras que el corazón
late,sufre y calla.

Los grandes misterios
se meten en el alma,
cuando se observa el cielo
desde la esperanza.

miércoles, 19 de enero de 2011

MI ANCIANO CORAZÓN

En mi anciano corazón
hay mensajes de gloria,
que alientan mi memoria
y me llenan de eterna paz,
cuando la inmensa santidad
acaricia mi vieja historia.

Con la vejez arrepentida,
consigo la fe verdadera,
que ilumina la gran espera
ante todo lo que yo he sido
y llevo en el alma metido,
hasta el dia en que me muera.

La vejez jamás será un castigo,
cuando la esperanza resplandece;
pués, toda la gloria merece
cuando busca con inquietud,
la compañía de Jesús
que la salvación nos ofrece.

Desde mi profundo silencio,
puedo escuchar la voz inmortal
que viene desde el más allá,
con mensajes de eterna gloria,
para que mi anciana memoria
descubra lka eternidad.

Voy con mi anciano fervor.
cargado con mi equipqje,
estoy preparando el eterno viaje
que me lleva a lo desconocido,
donde se encuentra mi Amigo
con su divino mensaje.

En mi viejo corazón
hay deseos encantados;
y yo,debidamente confiado,
voy buscando el eterno cielo
donde está lo que más quiero
para contemplar lo sagrado.

Desde la eterna distancia,
llegan voces afligidas,
de aquellas almas queridas
que me envían mensajes de paz,
para alcanzar la felicidad
que acaricia mi anciana vida.

El lamento de la vejez,
se evapora con el tiempo;
y se recibe todo elaliento
de la esperanza que mora
en la despierta memoria,
que busca el divino encuentro.

Desde mi viejo deseo,
hago promesas a Jesús,
para que me conceda la luz
que ilumine mi alegría
y me ayude a llevar la vida
cargado con su Cruz.

ENTRE VERSOS Y REZOS

Entre versos y rezos
llenos de paz y fervor,
le pido predón a Dios,
para que guie mi alma,
u no tropiece con las fltas
de la terrible tentación.

Desde el profundo silencio,
puedo escuchar la voz
que me viene del mismo Dios,
a dar aliento a mi alma
para pedir con calma,
el santificante perdón.

Voz que viene del Señor,
a despertar mi fervoroso ruego,
para dar gracias al cielo
por descubrir l santidad,
para que mi alma inmortal
acaricie mi viejo cuerpo.

La soledad y el silencio,
son para el viejo la vida,
y con su devota fantasía,
puede descubrir la grandeza
de hablar con Dios cuando reza,
al escribir tanta poesía.

Las plegarias del viejo Anselmo,
van derechas hacia lo eterno,
para dar gracias al cielo
por el ardiente fervor
de ese anciano cuerpo
que solo depende de Dios.