miércoles, 20 de noviembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
LA SONRISA
LA SONRISA
El valor de la sonrisa
está un el alma metida
y es el mismo corazón
el que le da el valor
que necesita cada día.
El sabor de la sonrisa
contagia la alegría,
por eso yo te invito
que sonrías cada día
para alegrar tu vida.
La sonrisa es la que nos da
felicidad para pensar,
felicidad para sentir,
felicidad para vivir
y felicidad para gozar.
La sonrisa nos ofrece
lo necesario para llegar
a encontrar la amistad
y despertar el cariño
que necesitamos para amar.
La sonrisa es la que da
el pasaporte para hallar
la verdadera felicidad,
y la que nos hace sentir
el deseo de ser feliz.
EL OTOÑO DE LA VIDA
EN EL OTOÑO DE LA VIDA
En el otoño de la vida
empiezan a caer las hojas
de los ancianos años,
dejando atrás los cuerpos
secos y arrugados ,
esperando el destino
de todo lo que ha vivido.
Ahora que soy viejo
me estoy dando cuenta
que sólo envejece el cuerpo,
que se va poniendo enfermo
al tener que soportar
el peso de los años
y el paso del tiempo; pero,
no envejecerá jamás
el cariño y el sentimiento,
ni envejecerá la esperanza,
ya que, todo en la vida se alcanza
si se sabe envejecer
teniendo presente la fe...
Abrazos de Anselmo
martes, 8 de octubre de 2013
A RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN
Subiendo desde La Puebla,
Puebla del Caramiñal;
me encontré con la estatua
de Ramón del Valle-Inclán.
Allí estaba tan callado,
mirando la puesta de sol
que Valle-Inclán llevaba
metida en el corazón.
Estaba don Ramón con sus gafas
y su sombrero de piedra...,
parecía un fantasma
que su mano izquierda buscaba.
Venía un fuerte viento
por la tarde callada,
que volaba hasta el sombrero
y le acariciaba las barbas.
Brillaban los cristales
de sus relucientes gafas,
y hasta volaba la manga
del brazo que no llevaba.
Sólo quedaba el recuerdo
preso como un trapo,
y el poético acento de aquel galán...
Don Ramón del Valle-Inclán.
Puebla del Caramiñal;
me encontré con la estatua
de Ramón del Valle-Inclán.
Allí estaba tan callado,
mirando la puesta de sol
que Valle-Inclán llevaba
metida en el corazón.
Estaba don Ramón con sus gafas
y su sombrero de piedra...,
parecía un fantasma
que su mano izquierda buscaba.
Venía un fuerte viento
por la tarde callada,
que volaba hasta el sombrero
y le acariciaba las barbas.
Brillaban los cristales
de sus relucientes gafas,
y hasta volaba la manga
del brazo que no llevaba.
Sólo quedaba el recuerdo
preso como un trapo,
y el poético acento de aquel galán...
Don Ramón del Valle-Inclán.
¡GRACIAS!
Yo no sé como darte a ti las gracias,
como ilustre aviador de los cielos
que llevas en tu entraña el acento
de la emoción que nunca se acaba.
Vas volando y sintiendo la llamada
de quien busca la dirección del viento,
que te ayuda a sentir ese contento
de aterrizar sin que pasara nada.
No me digas que ya pronto llegamos
al traspasar por aquellas montañas
que están tan altas tan cerca del cielo.
Así se acaba ese lejano vuelo,
que no llevó desde Lugo a Trevinca
por las altas montañas de Galicia.
GR
lunes, 16 de septiembre de 2013
LEMBRANDO A MENDIÑO NA ILLA DE SAN SIMÓN
Illa de San Simón,
eu mirote resplandecer
dende a posta do sol
ata que chega o amencer.
Ti es como una gaivota
acurruchada na rocha,
onde graburouse a historia
que nós miramos agora.
Hoxe atópaste engalanada
para louvar a Mendiño,
trouxeron a Amancio Prada
o meu querido e gran amigo.
Amancio acaricia as palabras,
as ordena, as ensalza
e con tanta gracia as canta,
porque lle saen da alma.
Amancio adora os poetas,
os honra e os mima,
e coa súa voz os resucita
dándolle alentó e vida.
Hoxe tocoulle a Mendiño
visitar a Illa de San Simón,
eu non poiden estar alí,
pero o levo no corazón.
O Concellal de Cultura,
no sabe que Anselmo Prada León,
tamén ten libros escritos
para falar de todos nós.
Gracias de Anselmo el Cartero de Chapela.
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